martes 17 de abril de 2007

SOS al periodismo

Recuerdo que cuando empecé a estudiar en la universidad -hace ya algunos años-, ser periodista, despertaba algo como admiración. Algo entre uauuuu... o el ajá... a lo que yo inmediatamente le quitaba romanticismo y imaginario colectivo. Yo contestaba: "No es para tanto, en serio."

Pero lo de hoy es casi lamentable.

Casi que hoy uno contesta con vergüenza y bajando la cabeza. En cuanto dices a qué te dedicas, empiezan a bombardearte con males de la sociedad de los que siempre somos los culpables o los periodistas o los medios de comunicación.

Lo vi en Llámame Lola. Se lo copié. Saluditos a mi prima.




Pero, coleguitas, hay algo de cierto. Parece que todos nos hemos dormido un poco debajo de la parra, periodistas y empresas, que nos han quitado la pasión.
Nunca podré olvidar mi primer curro en la redacción de un periódico. No podía creer que trabajaran allí tipos semejantes, barrigudos sin ilusión, pasión y que les importaba un pimiento frito los demás. Ellos hicieron que tuviera mi primera crisis profesional. ¿De verdad quería acabar como ellos? ¿Me había hecho periodista para eso?

Recuperar el prestigio es trabajo de todos. Se necesita honestidad, pasión y sentido de servicio a esta (¡nuestra!) sociedad. Quiero pensar que es posible. Por lo menos, yo no dejaré que nadie me lo mate.

7 comentarios:

sergio m. mahugo dijo...

Cierto como la vida misma.

Yo creo que el principal problema vino cuando la empresa descubrió que el periodista tenía vocación y pasión por su trabajo... y quiso aprovecharse de ello.

La segunda parte ya se sabe... la pasión se trastoca en una especie de aberración, el periodismo se resiente, la empresa empieza a sufrir las consecuencias, y la sociedad da la espalda a los profesionales.

Por algo somos según el barómetro del CIS de diciembre la profesión menos respetada sólo después de los militares.

Saludos

Lucía Martínez Odriozola dijo...

No recuerdo qué peli de W. Allen es: Van en un ascensor, el del infierno. Y dice: Séptima planta, periodistas, lleno. En su momento me hizo gracia. Hoy pediría que lo acusen de cualquier cosa. ¡Qué se yo!

Lola Mola dijo...

En primer lugar, un auténtico honor para mi que hayais entrado y dejado un mensajito en esta mi muy humilde morada... ¡Muchas gracias! ;)
En cuanto a la empresa y el periodismo: hacen falta periodistas honestos que sean buenos gestores. Tener claro que "nosotros", no somos las estrellas.
Yo creo que de verdad puede hacerse un buen periodismo, pensando en la gente, y hacerlo rentable. Pero hay que pensar muchoooo -saber de empresa, fundamental- y eso, claro, gente que piense, escasea hoy en día.

marmota dijo...

Pues a mí no me pasaba durante la carrera, pero ahora sí que ocurre a veces. Conozco gente, le digo a qué me dedico y hacen "uaaau!". Y me da mucha vergüenza, primero, porque no es nada del otro mundo, y segundo, porque yo soy el último mono! :)

De todas formas, lo primero para dignificar la profesión es acabar con la explotación y la precariedad.

Lola Mola dijo...

Gracias Marmota, es cierto lo que dices. Pero me parece a mí que lo del periodismo es una pez que se muerde la cola. A veces nos escudamos en la explotación empresarial para tener bajos niveles de autoexigencia profesional. No sé, digo yo... Me da la sensación al conocer a algunos colegas, que aunque cobraran más, tampoco se mostrarían mucho más apasionados o motivados...

Anónimo dijo...

Hola Lola, soy una estudiante de cuarto de periodismo y me apasiona. Me ha encantado tu blog porque estoy harta de escuchar en la universidad que el periodismo es un negocio para ganar dinero!
Claro que tengo que ganar dinero,pero si solo fuera por eso, hubiera estudiado empresariales o algo parecido pero creo que el periodismo es mucho más" poder contarle a la gente lo que está pasando me parece una suerte y enorme responsabilidad!!
Me ha encantado tu blog.
Gracias, Paula

Lola Mola dijo...

Paula, no pierdas el ánimo, ¿ok? Que esta profesión es preciosa si se hace de buena fe. Yes, we can! ;) un abrazo!